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Llegué a tu ciudad.
Como siempre me esperabas para darme el mejor de los abrazos.
Me subí en tu coche y fuimos a tu casa. Para dejar las maletas etc ... Tú, para variar, tirándome indirectas sobre tu tema preferido: el sexo. Como hablas de ello a todas horas, no te tomo demasiado en serio.
No iba con intenciones de nada. Quería estar con mi amigo, superar aquella historia que pasó que tanto daño me hizo, reconstruir un poco todo. Sonreir y pasarlo bien.
La primera noche me dijiste si quería dormir sola. Por supuesto entre risas te dije que sí, pero que no insistieras demasiado a ver si me iba a ir a tu cama ... No pasó nada y a la mañana siguiente nos preparamos para el viaje:
De camino a Bcn, en el coche, empezaste a acariciarme la pierna mientras subías el acelerador del coche ... yo no quería que bajaras demasiado porque ya sabes como me pongo si me rozas por ahí ... No sirvieron de nada mis intentos y terminaste deslizando tus dedos por todo mi coño encharcado. Cada vez gemía más y me iban subiendo esos colores en las mejillas que me salen cuando me excito. Me metiste un dedo, y luego otro, sin dejar de conducir, mientras yo me abría más y más ... Cómo me encanta esa escena ... Usando esas manos que tienes, perfectas, maestras, conseguiste que tuviera un orgasmo increible mientras mis ojos nublaban el horizonte de la carretera ... Me quedé medio muerta sonriendote de medio lao mientras te chupabas los dedos con cara de pervertido (esa cara que me encanta) ... En ese momento supe que no podría resistirme a ti como en un primer momento pensé.
Llegamos al hotel y bajamos a cenar y a dar un paseo ... localizamos un bar agradable y nos tomamos allí unas copas. Yo tenía tanto que contarte sobre mi estado de ánimo que hubo momentos de tristeza y emoción. Al fin y al cabo, eres mi amigo y esa historia tenías que saberla. Más que nada porque eres uno de los protagonistas. Después de desahogarme y sentir tus caricias y besos para calmarme, empecé a animarme más. Nos reímos de todo, y aprovechabas cualquier momento para cogerme la cara y dejar que nuestras lenguas se enredaran sin control mientras me acariciabas las tetas ... Dices que te encantan mis tetas. Que no son muy grandes pero que son las más sensibles que has tocado ... Todas tuyas!! Las caricias iban subiendo cada vez más de tono, y lo que deseaba decirte era follame ya!!!!! pero bueno, aún quedaba noche y no era plan de adelantarse ... Cambiamos de bar, seguimos con las caricias impuras y las miradas de "no puedo más" hasta que me dijiste "o nos vamos al hotel, o te follo aquí mismo". Tardamos medio segundo en salir pitando. Menos mal que no estabamos muy lejos ...
En el ascensor me excitaste hasta desear que no se acabaran nunca los pisos ... y eso que nuestra habitación estaba en el 10º ... Como pudiste abriste la puerta y me tiraste a la cama ... Empezaste a lamer todo mi cuerpo, mi cara, mis tetas, mis pezones, y yo empecé a chuparte la oreja que sé que te vuelve loco loco ... Mis caderas ya se movían solas y sentía tu polla tan dura que no podía ni quitarme los pantalones. El deseo era demasiado fuerte ... Por fin me ayudaste a bajarlos y me quitaste el tanga con la boca. Nunca había estado tan mojada ... Te deseaba tanto ... nos enredamos hasta llegar al punto de no saber qué cuerpo era de quien ... Primero te dedicaste a mis pezones ... mi punto débil ... con cuatro lametones ya estaba cachonda perdida (más aún) y luego decidiste lamerme no poder más ... yo gemía y gemía tan fuerte que temía que nos llamaran la atención. Me dijiste "Athenea, voy a follarte como nunca te han follado". Imaginaros mi cara de placer absoluto ... mmmm ... Me cogiste las muñecas y me pegaste a la cama. Casi no podía moverme ... Me penetraste y a mi se me nublaba la vista ... dios mio como puedes darme tanto placer ... con fuertes embestidas iba cada vez llegando al orgasmo ... yo sabía que no tardaría porque tu polla me vuelve loca. Es increiblemente potente y sabes hacermelo como nadie. Una vez más, y más y diossss ... un orgasmo bestial ... pero dulce a la vez.
Me quedé un poco sin fuerzas pero me agarraste de la cintura, me diste la vuelta y me empezaste a penetrar por detrás mientras agarrabas con fuerza mis tetas ... yo sentía que iba a tocar el cielo con tantísimo placer ... además me encanta oírte respirar, gemir ... Vuelves a darme la vuelta y me siento encima tuya para así rozar más mi clítoris ... Siempre he sido muy clitoriana ... Mirándote a los ojos te digo: "no sabes la de veces que me he masturbado pensando en ti follandome" ... me respondes: "cuentamelo todo al oído, preciosa, que no quiero perdermelo" ... Poco a poco te lo voy susurrando y noto que tus movimientos son más rápidos, más intensos, sin sacarla demasiado de mi, yo presionando porque sé que te vas a correr enseguida .... Te muerdo la oreja, mi lengua se junta con la tuya ... y entre enredos nos corremos los dos flipando aún por la fantasía que te acabo de contar ...
Nos recuperamos un poco y entonces me miras a los ojos y me dices:
"necesito ser tu amigo, pero ... ¿¿¿ podemos ser amantes???"
Definitivamente, me encanta follar contigo, I.
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