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Bueno, la continuación de Quedad2. A ver si os gusta, sobre todo a la protagonista.
Al llegar a la cama te dejo sobre ella suavemente, aún con las piernas apretadas y los ojos entornados. Te beso inclinándome sobre ti, un beso tierno que respondes acariciando mi cara con tus manos y con una preciosa sonrisa.
Al incorporarme bajo mis manos suavemente por tu torso y tu vientre hasta las caderas, rozándote apenas con mis manos sobre tu piel. Tomo tu falda y la saco, tú levantas las caderas para facilitármelo, y quedas desnuda por completo delante de mí.
Tras dejar tu ropa en la silla, vuelvo delante de ti, que descansas tumbada y relajada, con los muslos ligeramente separados. Cada vez estás más guapa. Comienzo a desnudarme yo también, despacio pero sin espectáculos. Me desabrocho la camisa, el pantalón y me desnudo delante de ti. Mi polla sigue dura, y tu visión, tan guapa y sensual en la cama, aumenta mi excitación.
Me tumbo a tu lado abrazándote con tu cabeza en mi brazo izquierdo. Mis dedos recorren suavemente tu contorno, bajando por tu costado y marcando la curva de tus caderas. Luego se deslizan acariciando tu muslo por detrás y suben recorriendo suavemente tu culo, acariciando tu piel, para seguir recorriendo tu columna despacio, ascendiendo por tu espalda. Cuando mi mano rodea tu nuca te acerco a mí besándote con ternura y me respondes con un abrazo, pegando tu cuerpo al mío. Notas mi polla palpitando contra tu pubis y tu vientre y las caricias recorren nuestros cuerpos en oleadas suaves, sin prisas. Simplemente disfrutamos del placer del abrazo. El calor y la suavidad de del contacto nos hace sentir bien y pasamos un largo rato así abrazados y besándonos.
- ¿Quieres tomar una copa en el yacuzzi Eva? Sonríes y me dices lo que te apetece. Luego nos levantamos y te acompaño al jacuzzi donde me esperas sentada sintiendo el relax de las burbujas y el agua cálida.
Vuelo con las copas y entro en el yacuzzi alcanzándote la tuya, bebes y muerdo tus labios, chupándolos suavemente para saborear tu copa en tu boca. Luego bebo yo, y tú haces lo mismo, pasando tu lengua por mis labios y saboreando la ginebra con limón en mi boca.
- Tenerte desnuda en el yacuzzi es cumplir el sueño de cualquier hombre Eva - digo mientras tomándote de las caderas te levanto con facilidad en el agua y me rodeas con las piernas.
Lamo tu boca despacio y nuestros cuerpos se frotan mientras te abrazas a mí, tus pechos quedan medio cubiertos por el agua y las burbujas, junto con el rozamiento de mi pecho te producen una sensación placentera. Me entretengo acariciando tu espalda y tu culo. Mi polla está aplastada contra tu coñito, rozándolo. Entre los labios va frotando la vulva arriba y abajo y mi prepucio roza tu clítoris una y otra vez. Vuelve a estar totalmente dura y tu sexo se va abriendo poco a poco mientras nos besamos como locos. Los besos han pasado del cariño a la pasión y tu lengua entra en mi boca volviéndome loco.
Sigo frotándote con mi sexo, despacio, masajeando con él tu vulva mientras te estiras hacia atrás, dejando flotar tu cuerpo en el agua con los brazos estirados tras tu cabeza y tu pelo flotando en el agua. Para algo busqué por toda la ciudad la habitación con el yacuzzi más grande. Mis manos acarician tu vientre y tus tetas mientras agarrada por las piernas a mi cintura mueves las caderas para sentir mi polla acariciándote. Sin dejar de tocarte, y mientras con mi brazo izquierdo te sujeto, te separo lentamente de mi hasta que tu coñito está alineado con mi polla.
- Necesito follarte Eva.
- Hazlo Ángel- me respondes- fóllame
Entonces meto mi polla dentro de ti. Te noto mojada y cálida, mientras sientes mi polla llenarte poco a poco, hasta que tu pubis choca contra mi. Pongo tus piernas sobre mis hombros, mientras apoyas tu cabeza y brazos contra el borde del yacuzzi.
La meto y saco despacio, disfrutando de tu calor y tú la sientes llenándote poco a poco mientras chupo tus tetas, lamo tus pezones y los mordisqueo con cariño. Mi mano rodea tu muslo y acaricia tu clítoris, y comienzo a acelerar el ritmo. Jadeas y escuchas mi respiración acelerada. Los dedos amasan tu coñito en círculos, excitando tu clítoris mientras entro y salgo de ti rítmicamente. Me vuelve loco verte así, tumbada sobre el agua, con tus piernas en mis hombros, tus pechos erectos y tu largo pelo negro flotando en el agua, mientras tu cuerpo se estremece con cada golpe de mi cadera.
Entonces metiendo mi polla hasta el fondo de ti, te aprieto contra mí mirándote a los ojos, mientras de mi boca entreabierta salen gemidos de placer. Te agarro las tetas fuerte con una mano, y con la otra cojo tu clítoris entre mis dedos y los masajeo dulce pero enérgicamente. Tú apoyándote con las piernas en mis hombros comienzas a mover las caderas arriba y abajo, sintiendo en tu vagina el movimiento de tus caderas, mi polla presiona las paredes de tu vagina, abajo, arriba, en círculos. Tú decides y marcas el ritmo, mientras yo te acaricio sin cesar.
- Sigue así Eva, me vuelves loco. -digo mientras describes círculos cada vez más enérgicos haciéndome recorrer cada centímetro de tu interior.
Entoncesme agacho, lamo tu coño una vez, y otra, chupo tu clítoris entre mis labios y mirándote te pido que te des la vuelta. Te apoyas en el yacuzzi dándome la espalda y levantándote un poco comienzo de nuevo a follarte, al tiempo que mis manos suben y bajan por tu espalda, acariciando tu columna, tu nuca y tu cara. Paso los dedos por tu boca y los chupas ávidamente antes de que los lleve a tus pechos para seguir acariciándolos.
Mis testículos golpean tu clítoris a cada golpe, mientras mi mano derecha baja desde tu nuca a tu culo. Cuando sientes mis dedos acariciando y presionando la entrada de tu trasero das un pequeño respingo.
- Tranquila amor, sólo vamos a jugar un poco.
Entonces me agacho sustituyendo mi polla por dos dedos que entran y salen de ti, recorren con las yemas tu vagina, miman cada milímetro y cada rugosidad haciendo que un escalofrío te recorra entera. Te beso la espalda, bajo por ella, muerdo tus nalgas y las lamo cariñosamente y voy dirigiendo mi lengua a tu culo, sin prisas. Mi mano izquierda separa tus nalgas mientras continúo follándote con mis dedos, y mi lengua lame entonces tu culo despacio, llenándolo de saliva. Un cosquilleo te recorre la espalda al sentir mi lengua y mis labios él, acariciando, lamiendo y chupando tu carne suave y mullida. Mi lengua lo tantea y entra en él muy suavemente. Te gusta, aunque te produce una extraña sensación y el miedo al daño te hace contraerte.
Sin embargo el masaje te va relajando, mientras mis dedos continúan follándote de forma enérgica y mi pulgar te acaricia sin cesar el clítoris. Te vas abriendo, relajando, y cuando el extremo de mi dedo índice entra en tu culo lo sientes placentero. Se queda ahí un rato, sólo la punta apresada en tu agujero mientras te lamo la espalda sin dejar de masturbarte rítmicamente.
Poco a poco te vas acostumbrando, alternando mi boca y mis dedos en tu culito mientras mis dedos siguen dándote placer. De vez en cuando me hecho hacia adelante para besarnos como locos, con las lenguas lamiendo muestras bocas de forma casi salvaje.
Después de un largo rato tu cuerpo se estremece y jadeas sin cesar, anunciando que pronto tendrás otro orgasmo. En ese momento mi dedo índice bucea ya entero en tu culo, entrando y saliendo despacio, lubricado por mi saliva. Y es entonces cuando mi polla sustituye a mis dedos en tu vagina. Notas mi polla dentro de ti, a un ritmo ya frenético mientras te agarras al borde del yacuzzi. Sientes mi dedo en el culo provocándote una agradable pero extraña sensación al llenarte también por detrás. Con mi mano izquierda en tu clítoris, mi polla entrando y saliendo de ti sin cesar y mi dedo llenando tu culo, tu cuerpo empieza a estremecerse violentamente, te agarras al borde, aprietas los dientes y te corres llenando de jugos mi polla y el agua.
- Dios, joder, siiiii Ángel que biennnnn
Tu vagina apretando mi polla y tu esfínter mi dedo, mientras te oigo gemir, es demasiado para mi. Estoy a punto de correrme dentro de ti y cuando agarro tu hombro con fuerza lo notas.
- Córrete tu también amor -me dices gimoteando.
Pero entonces paro, la saco y dándote la vuelta te abrazo y te beso las mejillas mientras con las piernas cerradas y hecha casi un ovillo sientes tu orgasmo perdiendo intensidad poco a poco, como un ruido que se aleja. Al mirarme a la cara mi expresión de esfuerzo es evidente.
- Vamos amor, quiero que te corras -me dices tomando mi cara mientras tu mano baja. Pero te la sujeto, te beso los dedos y te digo:
- Si Eva, lo haré, pero no ahora. Jamás había tenido sexo con alguien tan maravilloso. Me gustaría hacerlo eterno.- Y de nuevo te beso y te cojo en brazos mientras me abrazas.
Después de salir del yacuzzi te seco despacio, mimándote. Y envolviéndote en un albornoz te levanto y te llevo al sofá. Después de haberme puesto yo otro, te sirvo otra copa y nos sentamos abrazándonos a hablar. Necesito un rato de descanso, porque ahora si me tocas exploto.
Así pasamos casi una hora, riendo, besándonos y hablando un poco de todo. Y de repente, mirándote con una cara pícara te digo:
- ¿Sabes lo bueno de los hoteles de lujo?
- ¿Qué?
- Que tienen albornoz y antifaz para dormir.
- ¿Te vas adormir? me preguntas riendo.
Entonces, levantándome del sofá, quito el cinturón de algodón de mi albornoz y mirándote a los ojos te digo:
- No Eva, voy a atarte.
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