De mis relatos solo uno es real al cien por cien.
Hay otros que cualquier parecido con la realidad es pura casualidad y otros que, podriamos decir, que estan inspirados en lo que sucedio en la vida real, pero aderezados o con finales o inicios diferentes, ya que son relatos literarios no literales.
Hay un tercer grupo que me encanta. Los que no eran reales antes de escribirlos y el propio hecho de escribirlos y enviarlos, los convirtión en palpables y reales a posteriori.
También sobre lo que comentas, yo opino que, aunque algunas cosas suceden casi por si solas, la mayoría hay que buscarlas y provocarlas, y si unos medios no funcionan habrá otros. Yo tampoco soy ningun adonis, ni mucho menos, pero he encontrado cuales son mis armas y han resultado efectivas.