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Parece como si la creación de relaciones exitosas con nuestros seres queridos y la crianza de los niños, son dos de las tareas más difíciles que enfrentamos y, sin embargo no recibimos ninguna capacitación formal en ninguna de ellas. Es como si la gente cree que nacemos con una capacidad inherente para hacer estas dos cosas. Sin embargo, debemos mirar a nuestro alrededor. En los EE.UU., la tasa de divorcio es un poco más de un 50%. Las parejas pasan por la vida para llevarse bien cuando los tiempos son buenos, y luchando, ignorando o dejando al otro, cuando las cosas se ponen difíciles. La mayoría de la gente cree que el buscar ayuda con sus relaciones mediante la admisión de un cierto tipo de derrota, dice algo acerca de quiénes son como persona. O, posiblemente, creen que las relaciones son algo que se supone que sólo se podrán gestionar por nuestra cuenta. O, por último, algunas personas creen que estas por ahí ayudando a las parejas y que no puedes saber más que ellos. Entonces la pregunta es ¿todo lo que se ha de aprender acerca de las relaciones es para todo el mundo igual? Bueno, la verdad es que no hay mucho que aprender en lo referente a las relaciones. Desafortunadamente, la mayoría de nosotros, la única formación que podemos recibir es el aprendizaje pasivo, es decir a través del modelo de los adultos que viven en nuestra casa con nosotros y por los medios de comunicación. Ahora, yo no sé ustedes, pero mis padres sólo habían recibido la formación informal que recibieron de sus padres, y de mis bisabuelos y así sucesivamente hacia atrás a través de las generaciones. Hay mucho más que saber acerca de las relaciones que eso! Además, mis padres han ayudado a sostener la estadística del 50%, citada anteriormente, que sostiene que estos se divorciaron en algún momento en torno a su 25 aniversario de boda. Lo que he aprendido acerca de las relaciones al verlos durante mi vida, es que las parejas nunca discuten, especialmente delante de los niños. En la superficie, mis padres tuvieron un matrimonio muy feliz, pero mi padre sufrió una crisis estereotipada a mitad de la vida y de pronto preguntó acerca del significado de la “vida” y decidió que su matrimonio le estaba frenando de alguna manera. En cierto modo, este tipo de formación puede haber sido tan mala como los que tienen padres que discuten todo el tiempo. Los desacuerdos son un subproducto natural de las relaciones. Es prácticamente imposible que dos personas se unan y crean una vida sin algunos de sus ideales, valores, opiniones o actividades del día a día, y que no entren en conflicto entre sí. La incógnita es cómo la pareja maneja este conflicto.XXX-moderación: no se permite publicidad-XXX
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