|
Este relato erótico es puramente ficticio. Cualquier similitud con personas o hechos reales es pura coincidencia.
EL PLANETA DE LAS VÍRGENES SALVAJES
por
VarónDiscreto
CAPÍTULO I
Año 2125. Un criminal acusado de graves abusos sexuales con antecedentes, va a ser condenado
"Señor Bedren, se le condena a veinte años de prisión por un delito de abusos sexuales y tentativa de otro. Además, como tenía usted antecedentes de más agresiones sexuales, la pena debe agravarse y se añaden cinco años más. No se le concederán permisos de fin de semana. Comenzará a cumplir la condena inmediatamente....
No obstante, la nueva Ley de Investigación Espacial le ofrece una condena alternativa: puede usted evitar los 25 años de cárcel si accede a viajar como explorador, en una cápsula espacial, la cual será enviada a unas coordenadas concretas y determinadas de un sistema solar inexplorado. Si logra sobrevivir y emitir un informe completo desde el lugar en que aterrice, se le indultará. Debemos advertirle que el peligro de muerte es del 80% y que la mayor parte de los penados que eligen esta forma de condena, no regresan jamás. Y si regresa, nunca volverá a ver a sus familiares porque habrán pasado más de cincuenta años"
- "Elijo el viaje espacial" -dijo Klaus Breden sin pestañear. "Es que no me gustan las cárceles... no hay ninguna mujer, y yo de homosexual, no tengo nada jajajajajajaja"
-"Cállese, guárdese sus bromas, respete al Tribunal" -exigió el Presidente de la Sala. "Será conducido a la base espacial Delta Tres que orbita el planeta Marte, desde la cual será usted enviado a donde corresponda"
Una vez en la estación espacial, enseguida le asignaron una cápsula.
"Escuche bien Señor Breden: esta cápsula emplea motores cuánticos que se alimentan de rayos cósmicos para poder impulsarse a velocidades cercanas a la de la luz. Viajará usted en estado de animación suspendida, y una vez que la cápsula llegue al destino, de forma automática iniciará la maniobra de aterrizaje, y le despertará una vez que esté en la superficie del planeta en cuestión.
Su misión allí será explorar la mayor extensión de terreno posible y enviar un completo informe a través del emisor de la cápsula, suponiendo que aún esté operativo. Una vez recibido y verificado, su condena quedará cancelada y podremos enviar otra cápsula a recogerle y devolverle a la vida civil, aunque para entonces en la Tierra habrán pasado varias décadas.
Siga este consejo: viva y deje vivir. No toque nada y una vez en su destino, no haga nada ni se meta con nadie. No intervenga. Vea lo que vea, debe darle igual. Usted está allí como testigo, como explorador, no para intervenir, no para cambiar la historia de ese mundo, sea cual sea".
Y así fue como Klaus Breden fue lanzado en una ultramoderna cápsula espacial hacia las profundidades del espacio desconocido. ¿Cuál sería su destino definitivo? Esa respuesta no la tiene ningún ser humano. Sólo podría darla C8JRY, el superordenador de la agencia científica para el Espacio. Era alto secreto.
---------------------------------
Klaus sintió un fuerte golpe y luego se desperezó y se incorporó. ¡Estaba vivo!. Tenía la boca reseca y se sentía entumecido. Miró el tablero cronográfico: ¡¡llevaba más de veinte años terrestres viajando, en animación suspendida!! Ahora debía sin duda haber llegado a su destino. Un planeta habitado o habitable, a juzgar por lo que veía a través del tragaluz... un bonito paisaje con árboles y pájaros cantando...
Salió de la cápsula y caminó unos metros. No se veía a ningún ser humano. Aquello parecía desierto. Pero un desierto lleno de vida vegetal, un verdadero vergel, un paraíso.
Un poco más adelante había una especie de pequeño lago. Klaus se desnudó y se metió sin miramientos. Deseaba darse una buena ducha y aquello era lo mejor que tenía, de momento.
De repente, se sintió observado. No veía a nadie, pero tenía la impresión de que le seguían con la mirada.
Escudriñó todo el panorama y pudo ver a una mujer de pequeña estatura, que tenía los ojos clavados en él.
Klaus que había sido siempre un hombre muy desinhibido sexualmente, pensó que "una mujer es una mujer en cualquier lugar del universo" así que se dirigió a donde estaba la chica.
Curiosamente, ella no le tenía miedo. Al contrario, parecía excitarse más con su presencia. Le miraba con sorpresa y admiración.
La mujer llevaba puestos unos harapos, una especie de vestido primitivo, pero era muy bella, aunque bajita... morena y de ojos negros, de piernas esbeltas y bien formadas... tenía unos bonitos senos al descubierto, de bellísima forma. Klaus pensó que era su regalo de bienvenida y decidió disfrutarlo.
El viajero espacial se acercó sin pudor a la mujer, se bajó los pantalones, y le mostró su miembro viril erecto a la joven desconocida. Estaba muy excitado y pensaba incluso en forzarla si ella no accedía de buena gana a sus deseos. Estaba en un planeta ignoto, donde la autoridad no podría castigarle. Allí todos sus antecedentes por agresión sexual no tenían importancia.
Pero entonces la mujer hizo algo increíble: se acercó a él de forma sumisa, se tumbó en el suelo, separando las piernas, ofreciéndose a él sexualmente, y le miró seductoramente, mientras le decía en un tono de voz afectuoso:
¡¡GAMINA HUFES, GAMINA HUFES!!
Klaus miró a la chica y no podía creerlo. Ella se le estaba ofreciendo directamente. ¡No podía creer su suerte!. Esto le puso todavía más caliente. Así que se echó encima de ella y la poseyó con decisión. La mujer, increíblemente, parecía virgen, ¡hasta sangró cuando él la penetró por primera vez!, pero luego gemía de placer a cada acometida, como si no conociera las caricias de un hombre, como si Klaus fuera el primer varón que se había cruzado en su vida...
Muy a su pesar, y contrariamente a lo que deseaba, Klaus acabó prematuramente eyaculando fuertemente... la mujer se lo agradeció con un gemido que le calentó el alma. Luego le dijo algo en un idioma incomprensible, que debía ser algo así como "ha estado muy bien", se incorporó con agilidad, y se marchó en dirección desconocida...dejándole otra vez solo, pero confundido. ¿Le había hecho el amor a una hermosa mujer, o había sido ella quien le había tomado a él?
Había sido una experiencia increíblemente placentera, pero por una vez, Klaus sentía que no había tenido la iniciativa y eso le confundía.
- FIN DEL CAPÍTULO I -
|