Mi primer relato, o intento. Aviso, tiene poco de erótico, tengo que ir calentando motores.
Criticism is welcome!
.El Beso.
Era el momento.
Recuerdo perfectamente lo que estabamos hablando un segundo antes.
Habías visto mis marcas en los brazos y me habías preguntado el por qué. Habíamos empezado a hablar de cicatrices, contandonos historias de bicis, infancia, juegos peligrosos... teníamos que hablar muy cerca, la música estaba demasiado alta así que podías estudiar mi cara detenidamente. De repente llevaste tu mano a mi mejilla y con el pulgar rozaste mi labio.
-¿Y está?- preguntaste
Poca gente se da cuenta de mi cicatriz en el labio, pensé que realmente estabamos muy cerca el uno del otro. La historia tenía tanto de divertida como de triste y melancolica, así que no pude evitar agachar un poco la mirada y que mis ojos se humedecieran mientras te lo contaba.
Tu mirada bajó hasta mis labios… y volviste a acariciarme la cara, esta vez llevando tus dedos hasta mi nuca. Me miraste fijamente, y me acercaste a ti.
Primero tu piel rozó la comisura de mis labios justo encima de la cicatriz, un beso tierno, fugaz.
Luego hundiste tus labios en los míos y dejaste la boca entreabierta. La punta de tu lengua buscaba la mía, primero un roce casual, luego otro intencionado y después... después nuestra boca era un ovillo de saliva y texturas.
Tu mano se deslizaba por mi cadera hacia la espalda. Por un breve instante tus dedos rozaron mi piel haciendo que una descarga eléctrica me recorriera entera. Me estremecí.
Rodeaste mi cuerpo con tu brazo y me acercaste a tí. Dejó de existir el tiempo, el espacio y se me olvidó respirar.
Una marea nos empujaba al uno contra el otro, creía que las piernas me iban a fallar asi que me sujeté a tu brazo y temí que se me cayera el cubata de la otra mano.
Nuestras lenguas continuaban con un sensual baile ajeno a la música del local, pude percibir como todo se paraba, como nada existía. Sólo tú y yo, y el sonido de nuestras lenguas chocando.
Tras ese instante infinito, sentí como te alejabas y el aire volvía a pasar entre nosotros. Me regalaste un dulce mordisco en el labio inferior.
-No- pensaba- que no me suelte aún...
Quería abrir los ojos, pero justo en el instante en que mi parpado empezaba a moverse me regalaste otro beso en la cicatriz.
La duda de si volvías a explorar mi boca o no, me dejó un instante así, con los ojos cerrados y los labios relajados.
La música volvía a abrirse paso en mis oídos lentamente.
Aún tenía tu sabor en la boca.
Abrí los ojos y una sonrisa de duende me estaba esperando. Sonreí y volví a mirar para abajo, me daba vergüenza que me vieras ruborizada.
Me acerqué a ti.
-La música está demasiado alta, no??- Dije, como si el instante anterior no hubiera ocurrido.
Tardaste en contestar, supongo que no te esperabas un comentario así
-Ehmmmm, si, supongo- Dijiste dudando
-¿¿Vamos a otro sitio??
Aaaaaah el primer beso.
El primer beso es como las cuatro gotas que caen antes del diluvio, es la brisa que se transforma en tornado, es como abrir la caja de pandora y dejar salir un torbellino de dudas, deseo y pasión.
Inolvidable.