Pues hoy me apetecía leer cositas eróticas y me he dado una vuelta por ésta sección, tenemos verdaderos artistas aquí. Despues de leer unos cuantos se me ha antojado poner la última que he escrito en mi blog, a ver si os gusta y si os interesara leer mas, en mi firma está mi blog
Berta y la playa nudistaA Berta le encanta el verano. Le encanta la ropa ligerita que se usa en esa época del año. Le gusta ponerse escotes y pantalones cortos o minifaldas para poner cachondo al personal. Y por supuesto, le encanta la playa, en especial las nudistas o las de ropa opcional. No se si os habéis dado cuenta pero disfruta exhibiendose, se excita observando a los demás y la playa nudista le permite todo eso. Ello no quiere decir que, por supuesto, a las playas nudistas va muchísima gente, de hecho la gran mayoría, que van para sentirse a bien con la naturleza y que son personas normales que simplemente prefieren desnudarse a vestirse para meterse en el agua o tomar el sol. Pero Berta no es así, el otro día sin ir mas lejos, me cuenta, que se sentía "con ganas de ponerse cachonda" y como hacia muy buen día pues pensó irse a una playa que está a tan solo unos minutos en coche de la capital. Ni siquiera se puso el bikini, se duchó, se vistió con ropa fácil de quitar y agarró el coche.
Cuando llegó, a eso de las cinco y algo de la tarde había todavía bastante gente por allí, al ser verano la arena está siempre atestada de gente, pero aún así se las apañó para encontrar un hueco. Al final lo encontró, caminando por la playa, alejándose e la zona en la que se aparcan los coches la cosa estaba un poco mas despejada: Puso su toalla en el suelo, la extendió correctamente, se quitó la camiseta, se quitó los mini pantalones que traía puestos quedándose en braga y sujetador. Alguna gente que andaba cerca se quedó observando por un momento, pues es mas común llevar puesto un bikini, aunque sea para quitárselo.
Berta es así, después de mostrar un poco su lencería cara también se la quitó, primero el sujetador y después las braguitas, dejando al descubierto sus tetas, pezones erectos, perfectos, como un dedo meñique, una areola ni pequeña ni grande, oscurita, sus tetas no están operadas, pero están firmes por el ejercicio. Mas abajo su rajita, depilada, apretada entre sus dos piernas. Los tíos de alrededor empiezan a fijarse en ella. Berta se va al agua, se baña, se moja, y con las olas y las miradas empieza a ponerse mas húmeda. Entonces se vuelve a la toalla y se tumba al sol, ella empieza por tocarse las tetas, se moja los dedos en crema protectora y se frota, después se hecha la crema por el resto del cuerpo y vuelve a sus pezones. En tanto los curiosos y mirones se arremolinan junto a ella, mirando, observando y Berta dice que eso la pone mas cachonda, su coño se moja, se abre y le pide mas y es entonces cuando ella se empieza masturbar. Mete sus dedos entre sus labios hasta su vagina, frota su clítoris, se lo frota y frota mientras la mayor parte de los mirones se masturban mientras la miran. Ella no quiere nada con ninguno así no dice nada, cierra los ojos o mira al cielo y se sigue masturbando. Sus ritmo aumenta y aumenta y después de un rato se corre, y al rato otra vez y otra. Berta se pone tan cachonda con tanto publico que tiene que frotarse su pipa hasta que se le irrita y entonces ya no puede mas. Alrededor de ella hay muchos charcos de semen secándose en la arena, incluso le ha caido algún regalito en un brazo, una pierna o en las tetas, la mayoría de los mirones que la rodeaban se han corrido mientras ella sufría orgasmo tras orgasmo.
Cuando se tranquiliza después de tanto gozo, Berta recoge sus cosas y se va a su casa: Me encanta la playa -dice-. Jodida pelirroja.